Los acontecimientos se acumulan. Son demasiadas las cosas que están pasando y que muestran una desesperante descomposición de nuestra clase política mexicana. Son tantos los errores que no sabe uno por cual comenzar el análisis para evidenciar la podredumbre de un gobierno que llegó de manera ilegítima ("haiga sido como haiga sido") al poder y que de manera ilegítima lo ejerce. Sin embargo, la porción de la sociedad que carga en sus hombros las ineptitudes, compadrazgos y tragedias que un día sí y otro también nos endilga el gobierno espurio de Calderón es una sociedad que se niega a las corruptelas, que se niega a convertirse en cómplice de un gobierno que carece de legitimidad y que, por eso, desprecia la legalidad. Ayer, despues de mas de un año, Calderón se reunió con los padres de los bebés fallecidos en el incendio de la Guardería ABC, reunión organizada una vez que se publicó en el Diario Oficial el decreto mediante el cual el gobierno de Calderón se compromete a dar dinero en la forma de becas para los hermanitos de los bebés calcinados, dinero para la manutenbción de los padres de dichos bebés, pero nunca ofreció lo que es su obligación: justicia.
Se atrevió a encarar a los indignados padres y madres solo una vez que creyó que ya estaban controlados, que ya se habia comprado su silencio, que ya se había comprado su dignidad. Sin embargo,una de las madres presentes le dijo mucho de lo que los mexicanos pensamos, le demostró que una beca o una pensión vitalicia no compran la vida de un niño.
miércoles, 21 de julio de 2010
martes, 20 de abril de 2010
La guerra

Cuando los diferentes medios de comunicación, sobre todo la prensa escrita, manejaban cifras de entre 15,000 y 17,000 los muertos en la absurda guerra contra el narcotráfico, resulta que, según la Cámara de Senadores, en realidad son más de 22,000 las víctimas desde que el gobierno de Calderón iniciara de manera tan torpe la mentada “guerra”.
Así, el promedio de ejecuciones diarias en nuestro país es de 37, según los medios, aunque la verdad es que la percepción de la población es de que vivimos en una auténtica carnicería humana diaria.

La tragedia de nuestro país tiene su propia expresión en nuestra región, y aquí la prensa afirma que el promedio de asesinatos se duplicó.

El caso es que, asesinatos mas, asesinatos menos, aquí sentimos que ya estamos igual que en Ciudad Juárez o poco nos falta para estar igual o peor. El miedo ha hecho presa de algunos sectores de la población pero, en otros sectores la situación es peor, es decir, ya no se cuidan, ya no creen que tenga sentido tomar precauciones porque la sensación de indefensión es absoluta. Son sectores que ya no se indignan con los asesinatos, ya no se conduelen con las dramáticas escenas que adornan la cotidianeidad de los periódicos, ya no se sienten parte de una realidad tan dolorosa como la que estamos viviendo. Eso es precisamente a lo que se refieren algunos académicos como la “pérdida de tejido social”.

¿Y el gobierno? Dice que vamos ganando la guerra. Es obvio que Calderón y sus cómplices no han perdido a ningún ser querido a manos de narcotraficantes o fuerzas del orden.
viernes, 9 de abril de 2010
Conferencia

Después de mucho tiempo de tener abandonado mi humilde blog, lo retomo para hacerles extensiva la invitación a escuchar una superinteresante conferencia a cargo del Dr. Saúl Moreno, un gran amigo a quien recién conocimos en San Cristobal las Casas, Chiapas, en el pasado Congreso Nacional de Estudiantes de Sociología. Por ahí los esperamos.
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Lennon, un año mas
Un estupendo evento el del dia de ayer para conmemorar un aniversario mas de la muerte de John Lennon. Como cada año el profesor Rafael Zuno, auxiliado por un grupo de entusiastas jóvenes, nos convocó para disfrutar de la música de Lennon en las voces de grupos locales que ya han hecho de cada 8 de Diciembre una fiesta musical en lugar de una oportunidad para el dolor y la nostalgia. En esta ocasión, al igual que las anteriores, pudimos observar como el mensaje de Lennon sigue vivo en quienes asistimos, a grado tal que el local ahora seleccionado fue absolutamente insuficiente.
miércoles, 2 de diciembre de 2009
Suicidio y Complejidad
Hablar o escribir del suicidio no es algo muy atractivo que digamos, pero se vuelve importante en la medida en que manifiesta rasgos de una sociedad que se cree sana pero que, a través del suicidio de sus integrantes, muestra síntomas de una situación de enfermedad que tiende a agravarse.
El pasado lunes 28, un empleado de France Telecom se quitó la vida arrojándose sobre un viaducto culpando, en una carta, a la empresa(1). Con este suman 24 los trabajadores de Telecom que se suicidan desde febrero del 2008, lo que generó una fuerte presión de la opinión pública y de las autoridades gubernamentales que obligaron a la empresa a declarar el 15 de septiembre que iba “a adoptar métodos de gestión ‘más humanos’ para intentar detener la ‘espiral infernal de suicidios’ entre los empleados.” Evidentemente no lo hizo pues, 13 días después de esa declaración, ocurrió el suicidio al que hacemos mención.
Uno podría pensar que eso sucede en Francia y que ese país está bastante lejos del nuestro y, que por tanto, esa situación también está lejana de nosotros, pero no es así. El mismo mes (septiembre) la revista electrónica del Instituto Mexicano de la Juventud (Imjuve), apoyándose en datos de la Organización Mundial de la Salud, afirma que el suicidio es la segunda causa de muerte a nivel mundial en jóvenes entre 15 y 24 años de edad(2) y que para el caso de México el suicidio juvenil es la tercera causa de muerte en las personas de entre 15 y 29 años de edad.
Por otra parte, el estudio "Suicidio en Jóvenes: hallazgos básicos" realizado el año pasado y citado por la revista Proceso revela que aproximadamente 3 millones 321 mil 762 jóvenes de entre 12 y 29 años manifestaron tener, por lo menos una idea suicida en el año previo a la encuesta(3).
En la mayoría de las cartas póstumas se aprecia una dificultad creciente para enfrentar los retos que la vida presenta y, sobre todo, una incapacidad para adaptarse a las condiciones cada vez más inhumanas que el capitalismo salvaje impone a la vida individual y a la vida en comunidad. La destrucción creciente de los lazos sociales y familiares es una constante, presente lo mismo en la fábrica que en el hogar, igual en la escuela que en la calle. Obligado a enfrentar como individuo una realidad asfixiante, el ser humano se queda sin el soporte solidario para sobrevivir a las condiciones adversas que se presentan en la forma de empleo enajenante con salario de miseria, violencia estridente como la del narcotráfico o silenciosa (como la del desempleo creciente). Casado con la ilusión del éxito, el individuo se ve obligado a competir con sus semejantes por un pedazo de pan, por un lugar en la escuela, por un espacio en la calle.
Llama la atención el caso de los jóvenes. ¿Cómo es posible que millones de ellos, en la llamada “edad de los sueños o de las ilusiones”, hayan tenido “por lo menos una idea suicida”? Parte de la explicación está en la educación pues no les enseñamos que las crisis son la anormalidad mas normal del capitalismo y que “Lo nuevo brota sin cesar; nunca podemos predecir cómo se presentará, pero debemos contar con su llegada, es decir contar con lo inesperado”(4)
1http://mx.news.yahoo.com/s/afp/091001/tecnologia/telecom_francia_suicidios
2http://www.imjuventud.gob.mx/index.php
3http://www.proceso.com.mx/noticias_articulo.php?articulo=72536
4Morin, E. (1999). Los siete saberes necesarios a la educación del futuro.
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. París,
Francia. Recuperado, Mayo 17del 2008, en
http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/Articulos/los7saberes
El pasado lunes 28, un empleado de France Telecom se quitó la vida arrojándose sobre un viaducto culpando, en una carta, a la empresa(1). Con este suman 24 los trabajadores de Telecom que se suicidan desde febrero del 2008, lo que generó una fuerte presión de la opinión pública y de las autoridades gubernamentales que obligaron a la empresa a declarar el 15 de septiembre que iba “a adoptar métodos de gestión ‘más humanos’ para intentar detener la ‘espiral infernal de suicidios’ entre los empleados.” Evidentemente no lo hizo pues, 13 días después de esa declaración, ocurrió el suicidio al que hacemos mención.
Uno podría pensar que eso sucede en Francia y que ese país está bastante lejos del nuestro y, que por tanto, esa situación también está lejana de nosotros, pero no es así. El mismo mes (septiembre) la revista electrónica del Instituto Mexicano de la Juventud (Imjuve), apoyándose en datos de la Organización Mundial de la Salud, afirma que el suicidio es la segunda causa de muerte a nivel mundial en jóvenes entre 15 y 24 años de edad(2) y que para el caso de México el suicidio juvenil es la tercera causa de muerte en las personas de entre 15 y 29 años de edad.
Por otra parte, el estudio "Suicidio en Jóvenes: hallazgos básicos" realizado el año pasado y citado por la revista Proceso revela que aproximadamente 3 millones 321 mil 762 jóvenes de entre 12 y 29 años manifestaron tener, por lo menos una idea suicida en el año previo a la encuesta(3).
En la mayoría de las cartas póstumas se aprecia una dificultad creciente para enfrentar los retos que la vida presenta y, sobre todo, una incapacidad para adaptarse a las condiciones cada vez más inhumanas que el capitalismo salvaje impone a la vida individual y a la vida en comunidad. La destrucción creciente de los lazos sociales y familiares es una constante, presente lo mismo en la fábrica que en el hogar, igual en la escuela que en la calle. Obligado a enfrentar como individuo una realidad asfixiante, el ser humano se queda sin el soporte solidario para sobrevivir a las condiciones adversas que se presentan en la forma de empleo enajenante con salario de miseria, violencia estridente como la del narcotráfico o silenciosa (como la del desempleo creciente). Casado con la ilusión del éxito, el individuo se ve obligado a competir con sus semejantes por un pedazo de pan, por un lugar en la escuela, por un espacio en la calle.
Llama la atención el caso de los jóvenes. ¿Cómo es posible que millones de ellos, en la llamada “edad de los sueños o de las ilusiones”, hayan tenido “por lo menos una idea suicida”? Parte de la explicación está en la educación pues no les enseñamos que las crisis son la anormalidad mas normal del capitalismo y que “Lo nuevo brota sin cesar; nunca podemos predecir cómo se presentará, pero debemos contar con su llegada, es decir contar con lo inesperado”(4)
1http://mx.news.yahoo.com/s/afp/091001/tecnologia/telecom_francia_suicidios
2http://www.imjuventud.gob.mx/index.php
3http://www.proceso.com.mx/noticias_articulo.php?articulo=72536
4Morin, E. (1999). Los siete saberes necesarios a la educación del futuro.
Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura. París,
Francia. Recuperado, Mayo 17del 2008, en
http://www.bibliotecasvirtuales.com/biblioteca/Articulos/los7saberes
martes, 29 de septiembre de 2009
Laguneros por la paz
El próximo 2 de Octubre se conmemora un aniversario mas de la terrible represión que el gobierno mexicano cometió contra indefensos estudiantes en la PLaza de Tlatelolco en la capital de nuestro país. Cientos de estudiantes fueron asesinados ese dos de Octubre de 1968, justo diez días antes de iniciar Los Juegos Olímpicos. Ahora, en esta epoca de combate al narcotráfico, iniciada hace tres años, se contabilizan miles de muertos (muchos de ellos víctimas inocentes)y tal parece que la carnicería, lejos de disminuir, se acrecienta. Por ello, otra vez, conciudadanos de ésta Región Lagunera convocan a una Marcha por la Paz y la No-violencia.
miércoles, 23 de septiembre de 2009
¡Avandarooooo¡

¿Pero es que los jóvenes no entienden? ¿Acaso los estudiantes no comprenden que en esta sociedad está prohibido crecer?
Era 1971 y estaba fresca en la memoria la represión del ’68 y en el mismo 1971, apenas unos meses antes, el meritito jueves de corpus, un grupo de matones que se hacían llamar los “halcones” (patrocinados y entrenados por el gobierno) masacraba otra manifestación estudiantil. La represión aniquiló la estructura organizativa de masas que se había construido por los estudiantes, pero no acabó con el ánimo rebelde, por lo menos no del todo. Del Comité Nacional de Huelga se desprendieron varios proyectos políticos. Por un lado, gentes como Porfirio Muñoz Ledo consideraron que con las movilizaciones nada se lograba, que ahora había que intentar los cambios “desde adentro” y entonces él, y quienes pensaban como él, se afiliaron al PRI. Los mas radicales se convencieron de que el Estado mexicano había cerrado, definitivamente, las opciones pacíficas de lucha y se lanzaron a la guerrilla, tanto rural como urbana. Otros mas, se mantuvieron en la idea de que era posible transformar este país si se organizaba a las grandes masas de desposeídos que poblaban el campo y las ciudades mexicanas y así, se lanzaron a la aventura de la organización de grupos campesinos, sindicales, estudiantiles y populares.
Sin embargo, a nivel de masas muy pocos estudiantes se integraron en las opciones mencionadas. Entre el estudiantado promedio se desarrolló una opción mas bien hedonista, una actitud propia de quienes no creen en el futuro o de quienes desprecian el futuro que la sociedad mexicana les ofrecía en ese entonces. El ¡aquí y ahora¡ se volvió la divisa de quienes se alejaron de cualquier tipo de militancia. La música, específicamente el rocanrol, la experimentación con drogas y el desenfreno sexual se convirtieron en el refugio de quienes, desesperanzados, buscaron en la marginalidad el espacio que las “buenas conciencias” les negaban. Por cierto, cualquier parecido con la situación actual, no es mera coincidencia.
Era 1971, los “hoyos fonqui” se convertían en las trincheras desde las que los jóvenes se defendían de un proyecto en el que no cabían, salvo como sujetos de consumo. Eran también la expresión de que México estaba cambiando; sin dejar de ser rural se creaba una poderosa clase media urbana que reclamaba sus propios espacios que, para variar, les fueron negados. Locales destartalados, bodegas abandonadas y sin las condiciones sanitarias mínimas se convertían en los lugares propicios para interpretar y escuchar el rocanrol más lúdico, mas creativo, mas original. Esos eran los “hoyos fonqui”, lugares casi clandestinos donde se leía y comentaba a Camus, Sartre y Simone de Beauvoir mientras se escuchaba el Rock de grupos mexicanos como Peace and Love, Love Army, Bandido, La Tribu, Tinta Blanca, Los Spiders, Dug Dug's, Javier Bátiz.
Pero en Septiembre de ese mismo año, se convocó al Festival de Rock y Ruedas a realizarse en Avándaro, en Valle de Bravo, Estado de México. La idea era realizar una competencia automovilística entre ciento doce autos inscritos y luego escuchar rock. Y cuando empezó el rock, todo cambió. Cuarenta mil, sesenta mil o, según
algunos, hasta cien mil jóvenes se congregaron ese 11 de Septiembre para escuchar a los grupos que antes solo existían en los “hoyos fonqui”. Todo iba bien, hasta Telesistema (antepasado de Televisa) grababa documental, mientras algunas radiodifusoras transmitían en vivo, hasta que tocó el turno a Peace and Love que le hizo una pequeña modificación a una de las consignas centrales del movimiento del ’68 para gritar “¡Queremos el poder y …Mary-mariguana”. Fin de la transmisión por radio, pero el Festival continuó. Tan caótico y desorganizado como el de Woodstock, tan desenfrenado que aun mojados, bajo la lluvia, los jóvenes siguieron cantando, amando, alucinando. Por eso la pregunta: ¿Pero es que los jóvenes no entienden?
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